Un comparador solo vale lo que valga su método. Este es el nuestro, entero, para que puedas discutirlo o corregirnos.
Cada ficha se rellena leyendo la ficha técnica oficial de la marca, no la de una tienda ni la de un blog. Es más lento, pero es la única forma de que las cifras sean ciertas: las tiendas mezclan generaciones de un mismo modelo con frecuencia. Nos ha pasado con la gama Spark de Sea to Summit, cuyas fichas antiguas siguen circulando con pesos y proporciones de plumón que ya no corresponden a los modelos actuales. Cada saco guarda la dirección exacta de la que salió cada dato y la fecha en que se comprobó.
La norma ISO 23537 define tres temperaturas: confort, límite y extremo. La de confort es a la que se duerme. La de límite es a la que se aguanta. La extrema es de supervivencia y no debería usarse jamás para elegir un saco. Buena parte de la industria bautiza sus modelos con la cifra de límite porque es más baja y suena mejor, así que un saco vendido como «-20 °C» puede tener un confort de -9 °C. Aquí siempre se compara por confort, y cuando la marca no lo publica se estima a partir del límite y se marca como estimación: nunca se guarda como dato del fabricante.
El poder de hinchado o fill power mide cuánto volumen ocupa una onza de plumón, y se mide de forma distinta a cada lado del Atlántico: la norma estadounidense arroja cifras en torno a un 8 % superiores para el mismo plumón. Sin corregir eso, una marca americana parece siempre mejor que una europea. En este comparador todos los sacos aparecen con el cuin llevado a norma europea, y en la ficha se indica también la cifra original que declara el fabricante.
Los fabricantes publican datos sueltos; lo útil es lo que sale al cruzarlos. De cada saco calculamos cuatro cifras que nadie más publica en español:
Toda ficha entra como borrador y solo aparece en el comparador cuando una persona ha revisado cada cifra contra la fuente. Un validador automático rechaza antes lo imposible: un relleno que pese más que el saco entero, un límite por encima del confort, un volumen que no cuadre con las medidas del plegado. Ninguna ficha se publica sin un texto propio: si no tenemos nada que añadir sobre un saco, no está.
Dejarlo vacío. Si Rab no publica la temperatura de confort, el campo queda vacío y la cifra que se muestra va marcada como estimada. Si Mountain Equipment no dice si el plumón lleva tratamiento hidrófobo, la ficha dice «no consta», no «no». Un dato inventado que parece real hace más daño que un hueco honesto, porque quien lo lee toma decisiones con él.
Con comisiones de afiliación: si compras a través de algunos enlaces a tiendas, este sitio recibe un porcentaje sin coste añadido para ti. Eso no altera el orden del comparador ni las valoraciones. Las métricas se calculan igual para todos los sacos, incluidos los que no dejan comisión, y las marcas no pueden pagar por aparecer ni por subir posiciones. Los detalles, en la página de privacidad.
Escríbenos desde la página de colaborar. Los datos de un saco de dormir no son una opinión: si una cifra está mal, se corrige y se anota la fecha del cambio. También puedes proponer sacos que falten.
De la ficha técnica oficial del fabricante, contrastada uno a uno. No se copian datos de tiendas ni de reseñas: cambian de generación a generación y se mezclan entre modelos. Cada ficha guarda la URL exacta de la que salió cada cifra.
Bajo la norma ISO 23537, el confort es la temperatura a la que una mujer estándar duerme relajada, y el límite aquella a la que un hombre estándar aguanta encogido ocho horas sin llegar a pasar frío extremo. Muchas marcas usan el límite como nombre comercial del saco, así que un saco anunciado como -9 °C suele tener un confort de -2 °C.
Porque el poder de hinchado se mide distinto en Europa y en Estados Unidos, y la norma estadounidense da cifras alrededor de un 8 % más altas. Un saco de 850 cuin US equivale a unos 780 cuin europeos. Aquí todo se normaliza a norma europea para que la comparación sea real.
Que la temperatura la declara el fabricante sin ensayo independiente de laboratorio. No implica que sea falsa, pero no es comparable con la de un saco certificado. En las fichas aparece siempre marcado.