Lo que hay que entender antes de gastarse el dinero. Sin relleno y sin repetir lo que pone en la caja.
El número más citado y peor entendido de un saco de plumón. Mide calidad, no calor, y se mide distinto a cada lado del Atlántico.
Un saco de plumón bien cuidado dura veinte años. Mal guardado, pierde la mitad de su hinchado en dos temporadas.