Qué es el cuin de un saco de dormir
El cuin —también llamado fill power o poder de hinchado— es el número que más se repite al hablar de sacos de plumón y el que peor se entiende. Aparece en la etiqueta como 650, 800 o 850, y casi todo el mundo lo lee como si fuera una medida de calor. No lo es.
Qué mide exactamente
El cuin mide cuántas pulgadas cúbicas ocupa una onza de plumón cuando se deja expandir libremente bajo un peso normalizado. Un plumón de 850 cuin ocupa 850 pulgadas cúbicas por onza; uno de 600, bastante menos. Es decir: mide calidad, no cantidad ni temperatura.
Lo que abriga es el aire quieto atrapado entre las plumas. Un plumón de más cuin atrapa más aire con menos gramos, así que la consecuencia práctica del cuin es la eficiencia: cuántos gramos necesitas cargar para llegar a una temperatura. Un saco de 600 cuin puede abrigar exactamente lo mismo que uno de 850. Simplemente pesará y abultará bastante más.
Lo ves en el catálogo con dos sacos de la misma marca: el Olympus 650, con 600 cuin, necesita 1130 gramos para dar un confort de -1 °C. El Glacier 450, con 700 cuin, llega a la misma temperatura con 980. Misma marca, misma construcción, 150 gramos de diferencia solo por la calidad del relleno.
El engaño de la norma: 850 estadounidenses no son 850 europeos
Aquí está el detalle que casi nadie cuenta. El poder de hinchado se mide con dos normas distintas: la europea (IDFB) y la estadounidense. Cambian el acondicionamiento previo de la muestra y el método, y la norma estadounidense arroja cifras en torno a un 8 % más altas para exactamente el mismo plumón.
Traducido: un saco americano anunciado con 850 cuin equivale a unos 780 cuin europeos. Cuando comparas una marca estadounidense con una polaca o francesa mirando solo el número de la etiqueta, la americana parece mejor sin serlo.
En este comparador todos los sacos se muestran con el cuin llevado a norma europea, y en cada ficha aparece también la cifra original que declara el fabricante. Por eso verás que un Sea to Summit de 850 cuin figura como 782: no es un error, es la corrección.
El cuin no sirve de nada solo
Un cuin alto con poco relleno abriga poco. Lo que determina el aislamiento real es la combinación de calidad por cantidad: cuin multiplicado por gramos de plumón. Un saco con 850 cuin y 300 gramos de relleno abriga menos que uno con 700 cuin y 450 gramos, aunque el primero luzca mejor número en la caja.
Por eso en cada ficha calculamos la eficiencia de relleno, que es justamente ese producto. Y si quieres una sola cifra para comparar, mira la calidez por kilo: los grados que gana cada kilo de saco.
El otro número que importa: el ratio
Junto al cuin verás cifras como 90/10 o 95/5. Es la proporción entre plumón (el plumaje fino y ramificado que atrapa aire) y pluma (con raquis, que pesa y no aísla). Un 80/20 significa que una quinta parte de lo que cargas no está haciendo su trabajo. A igualdad de cuin, mejor cuanto más alto el primer número.
Cuánto cuin necesitas de verdad
- 600-650 cuin: camping, refugio, trekking sin obsesión por el peso. Abriga igual, pesa más, cuesta bastante menos.
- 700-750 cuin: el punto dulce de calidad y precio para tres estaciones.
- 800-850 cuin: mochilero ligero, alpinismo, cuando cada gramo cuenta.
- 900 cuin y más: expedición y ultraligero extremo. La diferencia con 850 es pequeña y el sobreprecio grande.
Y una advertencia práctica: por encima de 800 cuin los tejidos suelen bajar a 10 deniers para no estropear la relación de pesos. Ganas gramos y pierdes resistencia. Si tu saco va a rozar con roca, crampones o suelos de refugio, ese ahorro se paga.
Resumen
- El cuin mide calidad del plumón, no calor ni temperatura.
- Un 850 estadounidense equivale a unos 780 europeos.
- Sin los gramos de relleno, el cuin no dice nada: mira la eficiencia de relleno.
- Más cuin casi siempre significa tejidos más finos y delicados.
¿Te ayuda a decidir?
Todos los sacos del catálogo llevan estos datos calculados y contrastados con el fabricante, uno a uno.