Un quilt elimina la espalda del saco, porque el plumón aplastado bajo tu peso no aísla nada, y confía ese aislamiento al aislante que pongas debajo. El resultado son entre 150 y 300 gramos menos para la misma temperatura. A cambio exige un aislante con R-value adecuado y algo de técnica para sellar los laterales. Aviso importante: los quilts no pueden certificarse bajo ISO 23537, porque la norma exige capucha y saco cerrado, así que sus temperaturas son siempre declaradas por la marca.